Cuando atendemos a un niño con problemas de desarrollo, problemas de coordinación motora o problemas de atención no todo es evaluar el equilibrio. Sí, es verdad que una mala construcción neurológica puede dar lugar a problemas de neurodesarrollo. Pero al mismo tiempo, importantes aspectos de la vida cotidiana pueden marcar la diferencia. Estos aspectos principales son por un lado el sueño, las pantallas y el ejercicios físico; y por otro lado la alimentación, el aspecto emocional y la educación en casa.
Todos estos aspectos determinan el neurodesarrollo de un niño y tienen algunos de ellos un alto grado de evidencia. En este post me referiré a los tres primeros.
Un fisioterapeuta infantil puede ir rápidamente a valorar el equilibrio, la oculomotricidad o la rotación cervical. Todo esto es esencial. Pero es más fácil olvidarse de recoger información sobre sueño o tiempos de pantalla al día.
Puede ser una tendencia ir rápidamente a mejorar la coordinación motora o el aspecto sensorial. La verdad es que es de gran interés para ayudar al niño a una maduración de su sistema nervioso. Pero la realidad es que no se llegará muy lejos si el niño duerme poco, pasa demasiado tiempo con pantallas o hace poco ejercicio físico.
Factores de interferencia
Estos tres aspectos, sueño, pantallas y ejercicio son importantes factores de interferencia. Os remito al primer blog que trataba de la importancia de los factores de interferencia https://tmpi-pimt.com/estamos-atentos-a-los-factores-de-interferencia/
Como se ve en todos los seminarios de la formación TMPI-PIMT, los factores de interferencia deben ser regulados antes de empezar los protocolos de tratamiento. Es el valor de la educación a la familia, el valor del cada día, el valor de lo que se hace en casa. Esto puede acelerar enormemente la mejora de un niño o como también puede frenarla. En la anamnesis y en las recomendaciones en el plan de tratamiento, sueño, pantallas y ejercicio han de tener un lugar relevante en la guía a la familia.
La Organización Mundial de la Salud ha publicado líneas específicas de recomendación. Se recogen en este artículo de Willumsen & Bull (2020) que tenéis en el área privada.
Allí se recogen los tiempos diarios recomendados de ejercicio físico, sueño y pantallas. Además, vienen recogidos por bloques de edad hasta los 5 años.
¿Sabes cuál es la cantidad máxima de minutos que un niño debería estar delante de pantallas? Nunca más de 60 minutos y nada durante su primer año. Busca las respuestas a los otros dos factores.
Informarse bien para acompañar bien a la familia es nuestra responsabilidad
Willumsen J, Bull F. Development of WHO Guidelines on Physical Activity, Sedentary Behavior, and Sleep for Children Less Than 5 Years of Age. J Phys Act Health. 2020 Jan 1;17(1):96-100.





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