La maldición de los fisios y los médicos de pediatría
La marcha en puntas de pie presente en alrededor de un 15% de la población (estudios de 12% y estudios de 20%), parece que vuelve locos a los clínicos. Pero más a las familias que ven como ningún tratamiento mejora la situación de su hijo.
Se asocia a alteraciones sensoriomotoras, trastornos del neurodesarrollo (p.ej. autismo) o disbiosis intestinal entre otros, sin embargo suele ser tratado como un simple conjunto miotendinoso corto.
Te doy 5 razones para tus pobres resultados. Si tienes resultados excelentes y resuelves todos los casos esta nota clínica no es para ti.
Razón 1. Piensas que es músculo corto.
Esta es la principal razón de fracaso terapéutico. El acortamiento muscular que realmente se da es la consecuencia, y no la causa. Lo primero que ocurre es una hipertonía y una alteración del patrón motor. En muchos casos el niño puede apoyar el talón en ciertos momentos. Si lo apoya a veces significa que el acortamiento no es la realidad principal en ese momento.
La marcha en puntas es mucho más compleja y no es un problema local sino global que tiene que ver con el tono, los patrones sensoriomotores o la neuroinflamación.
Razón 2. No reconoces que varias marchas en puntillas
Está en el tipo comportamental en situaciones emotivas, la de saltitos, la constante, la que depende de la superficie sobre la que anda. Cada una de estas está asociada a factores distintos que necesitan una aproximación diferente, claro está.
En la comportamental nos vemos en alteraciones sensoriomotoras centrales y requiere un enfoque más global.
En otros casos hay que regular la reactividad táctil del pie.
Razón 3. Tu tratamiento principal es estirar
Asociado con el primer punto. Esta es realmente, la GRAN causa de fracaso. Cuánto tiempo estiras? 1 min? 15 min? ¿Cómo gestionas la edad y la incomodidad?
¿Es stretching pasivo? Después de los minutos de estiramientos ¿cuánto tiempo está en la cama con los pies estirados o cuantas horas ha caminado con pies en puntas?
Para que funcionara tendría que ser un trabajo activo excéntrico durante mucho tiempo para crear sarcómeras en serie. Algo casi imposible para un niño. Además como hemos dicho, a veces apoya al talón o reacciona a suelos diferentes. Qué músculo reacciona a suelos diferentes?
Razón 4. No darte cuenta de que necesita ortesis
Si en 3-5 sesiones de buena terapia manual, teniendo en cuenta el sistema neuromeníngeo entre otros, no consigues 90º de flexión dorsal es posible que necesites ortesis o yesos seriados. No hay otra. Si la rigidez o el acortamiento consecuente está muy instalado tendrás que contar con esto.
Razón 5. No has organizado un plan de intervención neuro-sensorio-motora
La forma de sentir y la estructura del plan motor están alterados normalmente. Esto implica que hay que actuar a nivel central. Los estudios sobre la relación de la microbiota y la neuroinflamación en marcha en puntillas también apuntan allí.
Esto implica una intervención general sobre neurodesarrollo y sus alteraciones neurosensoriomotoras. Además de la intervención sobre la nutrición y sobre la posible disbiosis intestinal.
Esta parte hay que organizarla pero no todo el mundo tiene una visión clara de qué hay que hacer. La clave está en TMPI 4. vuelve sobre ese seminario o recíclalo. O fórmate más sobre este tema. El curso de marcha en puntillas te da esta posibilidad. Lo tienes aquí.
Hay otras razones para la falta de resultados como el uso de simples plantillas en lugar de ortesis pie-tobillo (AFO), o llegar tarde al tratamiento pensando que se pasará solo.
Esta última es sin duda la que más pena da.




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