Cuando observamos una escoliosis, nuestra atención suele centrarse en la estructura: el ángulo de Cobb, la rotación vertebral, el equilibrio muscular…
Pero, ¿y si el origen no estuviera únicamente en lo estructural? ¿Y si el problema comenzara mucho antes de que la columna se desviara?
La evidencia científica está apuntando cada vez con más fuerza hacia un factor sensorial oculto, pero decisivo: el sistema vestibular.
¿Qué nos dice la ciencia?
Estudios recientes han revelado que en muchos casos de escoliosis idiopática del adolescente (AIS) existen alteraciones en la función vestibular:
Disfunciones otolíticas (especialmente del utrículo y el sáculo), que comprometen la percepción de la verticalidad.
Asimetrías en la integración vestibulo-espinal, que pueden influir en el tono postural y en la organización simétrica del cuerpo en el espacio.
En modelos animales, lesiones vestibulares unilaterales durante el desarrollo generan curvaturas espinales, incluso sin intervención mecánica externa.
Bibliografía esencial:
- Hawasli, Hullar & Dorward (2015) –Idiopathic scoliosis and the vestibular system
Revisión sistemática que concluye que existe una asociación significativa entre disfunción vestibular y AIS.
DOI: 10.1007/s00586-014-3612-7 - Hitier et al. (2019) – Asymmetric Vestibular Perception in AIS (Frontiers in Neurology)
AIS se asocia a umbrales elevados y asimetría en la percepción del movimiento, incluso en pruebas visuales y galvanovestibulares.
DOI: 10.3389/fneur.2019.00604 - Gwizdała et al. (2024) – Peripheral Vestibular Dysfunction in AIS
Encuentran relación entre disfunción vestibular periférica, mayor ángulo de Cobb y cinetosis.
DOI: 10.3390/children11060723
Cómo se relaciona esto con la práctica clínica?
Muchos adolescentes con escoliosis también tienen historia de:
- Cinetosis en la infancia.
- Torpeza motriz o retrasos en hitos motores.
- Dificultades con la coordinación y el equilibrio.
- Desorientación espacial.
- Malas adaptaciones al cambio postural.
Y, sin embargo, nunca se evalúa su sistema vestibular.
Qué puedes explorar como clínico?
- Pruebas de percepción de verticalidad visual subjetiva (SVV).
- Pruebas de equilibrio estático y dinámico en condiciones sensoriales variadas.
- Reacción al movimiento rotacional.
- Observación del control postural.
- Historia sensorial y del desarrollo temprano (cinetosis, tono, hitos, motricidad fina).
Y si la escoliosis no fuera solo “estructural”?
Un sistema otolítico mal desarrollado puede comprometer la organización espacial del cuerpo.
La columna no se tuerce por casualidad, sino porque el cuerpo se organiza mal frente a la gravedad.
Si el sistema vestibular no da una señal clara y simétrica, el cuerpo busca adaptaciones… y la escoliosis puede ser una de ellas.
Y tú?
- ¿Incluyes la evaluación vestibular en tu valoración de escoliosis?
- ¿Te has planteado la influencia sensorial en la organización corporal?
- ¿Y si tu tratamiento postural también pudiera empezar por recablear la percepción del espacio?
Si quieres formarte más en evaluación vestibular aplicada a la pediatría tienes un curso específico próximamente.




¿Qué nos dice la ciencia?
Bibliografía esencial:
Comments are closed.