Todos para uno y uno para todos
Los tres circuitos neurológicos que funcionan como los tres mosqueteros
Si aplicas lo siguiente, serás una bendición caida del cielo para tus pacientes con inestabilidad, torpeza o problemas de desarrollo.
Es una parte esencial del curso de “Fisioterapia en el multisistema cervico-ocular” con Lucila To e Iñaki Pastor, que tendrá lugar en abril en Zaragoza.
Tienes pacientes con inestabilidad o mareo?
Alguno seguro que tienes. Niños o adultos.
Especialmente se trata de un tema esencial en TDAH, autismo, problemas de atención y aprendizaje.
Pero también en traumatismos craneoencefálicos
Y enfermedades neurológicas
Fíjate que la inestabilidad es objetiva, se puede medir. Pero el mareo es subjetivo.
Los niños por ejemplo no tienen mareo en general, tienen inestabilidad. Salvo en presencia de una patología central o vestibular.
Salvo si tuvieron estabilidad y luego la perdieron.
Entonces sí, entonces pueden presentar síntomas.
La inestabilidad en el control postural tiene una correlación muy clara con un parámetro ocular.
Para construir el neurodesarrollo, la postura y el equilibrio es necesario un hecho fundamental: la estabilidad de la fijación visual.
Y en qué situaciones?
Por supuesto, lo primero, cuando estamos quietos. Ese sería el primer paso. Esto es, cuando no hay movimiento de la cabeza y la postura está asegurada.
El siguiente paso y ya es un salto, es conseguir la estabilidad cuando la cabeza está en movimiento. Ahí la situación se vuelve un desafío.
El siguiente escalón es mantener la estabilidad de la fijación cuando la cabeza se mueve rápidamente.
Y además es necesaria una tercera condición para el pleno funcionamiento. La estabilidad de la mirada cuando el entorno se mueve, como cuando la gente se mueve frente a nosotros en un centro comercial.
Pues bien, estas situaciones son aseguradas gracias a tres circuitos neurológicos esenciales: (figura 1)
El reflejo cervico-ocular (COR)
El reflejo vestibulo-ocular (VOR)
El nistamo o reflejo optocinético (OKR)
Tres sistemas como tres mosqueteros. Todos para uno (la estabilización) y uno para todos.
Tres sistemas que debes testar siempre….
dije siempre?
Sí, siempre que haya inestabilidad, torpeza, caídas, mareos…

Figura 1. Distintos circuitos neurológicos de estabilización. En verde los de estabilización de la mirada. En violeta, los de la estabilización cervical. Del libro “Terapia manual en el sistema oculomotor” 2Ed. Elsevier, 2019.
Cómo testarlos?
Ese es otro cantar.
El COR se puede testar con una prueba de mirar una letra a unos 60 cm mientras que el pac mueve la cabeza despacio en distintas direcciones. Si la letra se vuelve borrosa o desdibuja en algún movimento el sistema falla.
El VOR con un test de agudeza visual dinámica. El paciente está leyendo un texto y el clínico desde atrás mueve su cabeza pasivamente y se observa si falla en la lectura. Esta prueba está descrita muy bien por Natalia Povedano en el libro “TRastornos del neurodesarrollo” publicado hace poco por Elsevier. Un libro que presentaremos muy pronto. Una maravilla, la verdad.
El OKR se puede testar con un tambor optocinético con una app de la tablet. En ella barras se van moviendo frente a un ojo en una dirección determinada. Se observa la calidad de los nistagmos.
Si alguno de los sistemas falla, ha de ser aplicado una intervención que combine, terapia manual sobre el sistema oculomotor y ejercicios específicos de reeducación de estos sistemas.
Ese es uno de los puntos fuertes del curso:
“Fisioterapia en el multisistema cervico-ocular”
Con Lucila To e Iñaki Pastor.
Zaragoza 24-27 de abril.
Ya lo sabes!
Si no puedes ir, pues estudiar te toca!
Ya te dejé varios libros para que empieces.




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