Te voy a decir las 4 razones por las que tu técnica manual no funcionó y cómo prevenirlas.
Las técnicas manuales son una parte esencial del tratamiento en fisioterapia. No lo son todo, pero son importantes.
Es verdad que algunos niños con alteraciones más neuro-sensorio-motoras precisan más una estimulación o reeducación, además de una clara y bien sistematizada intervención sobre el ambiente.
Quiero decirte que aunque ponemos mucho esfuerzo en aprender técnicas, y es comprensible, hay algo que está por encima. Se trata del razonamiento clinico. Allí deberías poner tu energía. Las técnicas vienen después.
Aquí van las 4 razones por las que tu técnica manual no funcionó
1. Hiciste mal la técnica
Lo lamento, lo tengo que decir. No la hiciste bien. Pusiste los dedos donde no eran, hiciste mucha fuerza o poca intención. No tenías el dedo en las transversas de C1. Tu toma era superficial y no profunda.
Cómo puedes salvar esta situación
Vuelve a ver los videos del curso de TMPI que hiciste. Si hiciste otra formación en terapia manual, vuelve a los videos que probablemente grabaste, o al menos a tus notas.
El problema es que si ha pasado mucho o no practicaste tanto, va a ser dificil desde los videos o los apuntes volver a aprender la técnica.
Si ves que necesitas la técnica y no puedes acceder a la información para hacerlo bien, igual te pasa con otras técnicas también.
Consejo: recicla el curso, si este mereció la pena. Sin duda la mejor opción, pero la toman pocos. Eso sí, los que llegan lejos.
2. No elegiste bien el parámetro de evaluación
Este es un problema común. Si has hecho el curso de tmpi esencial o un avanzado recordarás la frase del profe. “Cómo sabré que hice un buen trabajo?” “Qué puedo medir antes y después?”
Es importante elegir bien tu parámetro.
Si eliges un parámetro demasiado complejo como un actividad o una función compleja, que dependen de muchos factores y que normalmente han de ser reeducados, igual piensas que no hiciste bien la técnica. Aunque la hubieras hecho perfecta.
Por ejemplo, si tratas el cuello de un bebé, es mejor un parámetro de rotación pasivo a uno de rotación activa. La pasiva es la que más rápido va a cambiar. Por el contrario la rotación activa depende del control motor y del ambiente. Por tanto es más compleja.
Cómo puedes salvar esta situación
Para evaluar el resultado de una técnica elige parámetros simples de estructura o de función pasiva.
Así conocerás exactamente el resultado de tu acción al margen de los aspectos sensoriomotores que precisan más trabajo de reeducación.
3. No hiciste técnicas preparatorias
Otra problema frecuente. Vas directamente al lugar que necesita ser tratado.
Hay un problema al cuello y vas directo con una técnica cervical.
Si aplicas los principios técnicos de TMPI esto no debería pasarte. Al ir directo al lugar de problema es poco confortable, tienes que hacer mucha fuerza e insistencia para resolver. Pero aún así, hay influencias importantes que no tienes en cuenta.
Por ejemplo las aponeurosis. Estas deben ser tratadas antes que lo articular.
Cómo puedes salvar esta situación
Planifica bien tus técnicas para tratar en último lugar lo más importante. Las técnicas metaméricas y de aponeurosis que aprendiste en TMPI te permiten ir mejorando los tejidos poco a poco, sin el riesgo de insistir de más.
Pero también multiplica el resultado de tu técnica local.
4. No era allí donde tenías que trabajar
Ay, trataste lo que no era!
Creías que era eso y parece ser que no lo es.
Ejemplo, trataste bien la aponeurosis digestiva pero no mejoró la inclinación de cuello. Es posible que sea lo respiratorio lo que provoca esa rigidez.
A veces esto puede ser el aviso de un problema grave que hay detrás, y que requiere tratamiento médico.
Otras veces, simplemente estas donde no vas a conseguir nada.
Cómo puedes salvar esta situación
Haz un buen análisis de factores y razonamiento clínico antes de comenzar con el tratamiento.
Te permitirá reconocer las áreas de trabajo principal que irás poco a poco descartando conforme vayas trabajando.




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